Sobre la comunicación efectiva

Vía: articulos.org

Tener algunas habilidades para una comunicación efectiva son la clave para mejorar su productividad y ayudar a dar gandes pasos en su carrera y vida profesional. No importa cuál sea su área de especialización usted debe ser capaz de comunicarse con los demás pues esto será de gran beneficio a sus posibilidades de éxito. Incluso si usted es tímido por naturaleza y propenso al nerviosismo, hay algunas cosas que usted puede hacer para poder alcanzar estashabiliades de comunicación efectiva que trataeremos a continuación.

Las claves de una buena comunicación comienzan por evaluar su personalidad y tratar de encontrar áreas en las que se sobresalga y áreas donde usted podría tener una cierta mejora comunicativa. Tal vez usted tiene habilidades de comunicación efictiva cuando se trata de gestos y lenguaje corporal, pero puede que carezca de una voz fuerte.

O tal vez su voz está bien, pero tienden a ponerse muy nervioso e inquietarse demasiado cuando está frente de un grupo de personas. Por esto es importante que usted sepa en qué áreas necesita trabajar esto le dará la oportunidad de mejorar en la comunicación efectiva con los demás y todo su entorno en genera.

Si usted lo que necesita es desarrollar su lenguaje corporal, debe comenzar por practicar delante de un espejo. Puede que parezca muy tonto, pero pronto descubrirá que con este método usted tendrá la oportunidad de examinar de cerca cómo actúa realmente.

El contacto visual es la máxima prioridad cuando se trata de establecer una relación de comunicación eficaz con sus oyentes e interlocutores, no importa si usted está hablando con su jefe o está haciendo una presentación a una sala llena. Aquí el contacto con los ojos da la impresión de competencia y seguridad en sí mismo, y hará que los demás vean la suficiente seguridad en uno mismo.

El lenguaje corporal también es esencial para una comunicación efectiva. En lugar de mantener los brazos cruzados o las manos en su regazo, trate de moverse tanto o tan poco como sea necesario para que coincida con el tema que se está tratando y con el ambiente de la sala as la cual se está exponiendo el tema en cuestión.

Otra manera de lograr las habilidades para una comunicación eficaz es el óptimo desarrollo de su voz. Reduzca la velocidad, lo que le da al oyente la sensación de serenidad y confianza, y trate de no sonar monótono. Ponga emoción en sus palabras.

Usted no tiene que gritar o manejar un tono fuerte, debe variar su tonalidad y asegúrese de que el volumen que usa es el apropiado para el tamaño de la habitación y el tema que están cubriendo. No murmure, y no utilice un vocabulario inadecuado para el entorno o al auditorio al cual se está dirigiendo.

Por encima de todo, las habilidades de comunicación efectiva son el resultado de lograr una gran confianza en sí mismo. Asegúrese de que usted se siente bien y la confianza brillará y fluirá a través suyo, este es el principal consejo para lograr este objetivo.

Pensando sobre el trabajo justo

El activista sindical Auret van Heerden habla de la próxima frontera de los derechos de los trabajadores: las industrias globalizadas en las que ningún organismo nacional solo puede dar seguridad y protección a los trabajadores. ¿Cómo podemos mantener la honestidad de nuestras cadenas mundiales de suministro? Van Heerden hace el plan de negocios para el trabajo justo.

Puedes ver el video aqui, con subtitulos en español. A través de ella, podemos pensar lo importante de nuestro trabajo, y las condiciones que tenemos.

Siempre podría ser peor…

Sobre la Motivación: ¿Es el dinero la única forma?

Un interesante video animado, subtitulado al español, que nos cuenta sobre como algunos de nuestros prejuicios de como motivamos a las personas, no resultan ciertos.

Liderazgo: Una habilidad sin manual

El liderazgo no tiene manual de usuario, pero Fields Wicker-Miurin dice que hay un futuro halagüeño en las historias de destacados líderes locales. Habla de tres de esas historias en el TED Salon de Londres. A través de la historia de tres particulares lideres nos inspira a pensar la fuerza y la importancia del liderazgo.

Fields Wicker-Miurin es la co fundadora de  Leaders’ Quest (Misión de Lideres), una organización que reúne lideres de todo el mundo para aprender de sus regiones y sus habilidades de liderazgo. Su misión regional logra el encuentro de lideres de todo el mundo, compartiendo experiencias. Es una organización multicultural, multidisciplinaria, y multigeneracional

Wicker-Miurin también es directora de CDC Group, una empresa financiera británica. Realiza siempre charlas enfocadas en el liderazgo del siglo 21.

Acá, podrán ver el video, de 19 minutos en el que habla de lideres en condiciones difíciles. Si bien esta en ingles, cuenta con la opción de subtitulos en español.

A través de ESTE enlace, podrán ingresar a la página. Si bien esta en inglés, contiene subtitulos en español, para disfrutar de este motivante video.

Las 4 claves del Talento

via: Optima Infinito

Talento es una de esas palabras aditivo que, al igual que ha ocurrido con otras muchas, como Formación o Flexibilidad, ha perdido buena parte de su sentido a fuerza de mal uso.

Muchas personas creen tenerlo. Las empresas presumen del que [supuestamente] existe entre sus muros. Los departamentos de Recursos Humanos se consideran especialistas en atraerlo, motivarlo, desarrollarlo y retenerlo… ¿Qué de verdad hay detrás de todo esto?

Una búsqueda en la RAE nos dirá que talento tiene que ver con inteligencia, entendida como capacidad para entender, y aptitud, entendida como capacidad para hacer. Pero, ¿es esto suficiente para definir qué es talento en realidad?

Personalmente creo que no. Al menos no suficiente para definir talento en el ámbito de las organizaciones. Se puede ser inteligente y apto y sin embargo no ser talento. Es necesario algo más. Para mí la definición de talento debe ir estrechamente asociada a la generación de valor.

Por eso, si entendemos el talento como cualidad convertible en valor para la organización, podemos identificar al menos estas 4 claves:

  1. Habilidad: El talento debe aludir al menos a una habilidad tangible; idealmente más. Una habilidad que ya se posee, no que se podría llegar a poseer. Eso no es talento, es potencial. Ser talento implica hacer algo, ya, aquí y ahora, mejor que la media. Puede ser relacionar variables, analizar riesgos, identificar oportunidades, sintetizar información, establecer relaciones comerciales… Lo que sea, pero debe ser algo claramente identificable. Cuando se afirma que una persona tiene talento, habría que ser capaz de especificar para qué y de demostrarlo con ejemplos
  2. Capacidad: No es suficiente con poseer una habilidad. Hay que ser capaz de convertirla en valor. ¿A cuánta gente inteligente y con aptitud conoces que no rinde a la altura de las expectativas ante un cliente? ¿O que falla estrepitosamente en inteligencia emocional? Se puede ser muy listo para el polinomio y muy tonto para los recados. No es suficiente ser hábil haciendo algo mejor que el resto. Hay que saber sacarle partido a esa habilidad en los contextos adecuados
  3. Actitud: Entendida como resultado de voluntad y motivación. Se puede poseer una habilidad y la capacidad para convertirla en valor y, sin embargo, no hacerlo. Además de saber sacar partido a las habilidades, hay que demostrarlo. Si el talento no se expresa, entonces no es talento. Por eso la actitud es el factor más crítico. En situaciones en las que las habilidades y capacidades son muy parecidas, lo que marca la diferencia en cuanto a talento es siempre la actitud
  4. Circunstancias: Aquí es donde suelen fallar la mayoría de las organizaciones. El talento, para expresarse, necesita que se cumplan unas condiciones externas determinadas. Cuando muchas empresas alardean de talento, creen que hablan del presente pero en realidad hablan del pasado. Ese talento al que se refieren seguramente lo fue algún día, pero en su mayor parte ya no lo es. Aunque las habilidades y capacidades perduren, la actitud y la motivación ya no son las propias del talento. El talento necesita un tipo de espacios para desarrollarse que no tienen cabida en el paradigma del control. En ese sentido, las grandes corporaciones son, en general, grandes cementerios de talento

Una consecuencia de lo anterior es que talento es un concepto íntimamente ligado a trabajo del conocimiento. En los entornos tipo cadena de montaje el talento es irrelevante.

Hacer algo bien, a tiempo y con calidad, no es talento, es eficiencia. El talento sólo tiene sentido cuando hay un margen de incertidumbre; cuando la tarea no está predefinida. En una cadena de montaje hay poco espacio para la aportación diferencial de valor, de hecho, lo ideal es la uniformidad ya que las desviaciones juegan en contra del sistema.

Es importante no confundir buen trabajador con talento [error clásico en muchas empresas]. Un buen trabajador es el que desempeña su tarea, de acuerdo a unas instrucciones y unos estándares de calidad, en un plazo determinado. Talento es quién aporta valor al resultado de lo que hace aplicando una especial combinación de habilidades, capacidades y actitudes que sólo es posible en determinadas condiciones.

Las empresas en general, y la función de Recursos Humanos en particular, deberían empezar a entender la diferencia.